Inspiración / Wine dreams

TORGO lleva mucho tiempo inspirando sueños. Uno, por ejemplo, hace más de setenta años, cuando un autodidacta gallego hijo de emigrantes en Lisboa, con sensibilidad para el vino y experiencia en su compra y venta, diseñó la finca para el viñedo ideal: tres amplios bancales orientados hacia el sureste y protegidos por altos muros de granito claro para reflejar el sol de todo el día, conservar su calor y resguardar las viñas de los fríos del norte. Un microclima dentro de otro. Quiso, además, que el paisaje fuera abierto y hermoso, que las aguas de riego estuvieran al alcance de la huerta, los frutales y las flores, con un lugar reservado también para las colmenas.

El sueño continuó después con la construcción de la casa de tipo indiano (algo excepcional, dado que éstas se reservaban para los emigrantes retornados de las Indias, donde él siempre había soñado vivir), con la elaboración del vino, muy valorado en la zona, con la renovación del viñedo, y con la actual reactivación de la bodega.

Hoy el tributo a los que creen en el trabajo y en los lugares bellos se hace realidad en el nuevo vino TORGO.